Mis manos recorrían lo que parecería ser una sombra, pero yo sabía que era su pierna incluso en la oscuridad de esta habitación. Las puntas de mis dedos subían a cada instante por sus muslos hasta que no pudieron seguir más, subieron hasta que su abdomen se contrajo por los espasmos que mis caricias provocaban.
-Bésame- me dijo al oído pero mis labios no podían hacerlo, ni siquiera sabía su nombre, mas conocía sus gemidos. Me forcé a satisfacerla y nuestros labios se encontraron tras nuestros ojos cerrados, no imaginé a nadie más, pero tampoco encontré a alguien detrás de esa piel.
Por unos momentos, sentí como si ella se desprendiera de su cuerpo, su espalda se dobló hacia atrás formando un arco y las puntas de sus pies se extendían y se contraían junto con sus puños que sujetaban las sábanas con fuerza.
El movimiento de mis dedos que era continuo se volvió cada vez más rápido, como si este momento dependiera de ese movimiento, y de cierta forma, era así, ya que no me podía permitir ir más allá. Mi cuerpo pedía por un poco de su piel, mis labios se encontraban secos y solo había una forma de saciarme, remplazando mis dedos por mi lengua y separando sus piernas un poco más.
Sus gemidos se volvieron menos constantes pero si más fuertes, nuestros labios se encontraron por primera vez, pero esos labios no emitían ningún sonido.
Mis labios se olvidaron de su estadía, y subieron marcando con besos el resto de su cuerpo, colocando nuevamente mis dedos donde debían de estar, recorrían lo que parecía ser una sombra, pero yo sabía que era su abdomen, su pecho.
-Bésame- me dijo mientras mordía suavemente su piel, pero no podía hacerlo, era un extraño para mi. Me forzaría a satisfacerla, pero no pude hacerlo, mis dedos se movieron rápidamente y un último gemido salió de sus labios. Me levanté y me fui, no la besaría nuevamente, le di un placer que no buscaba pero no podía darle lo que me pedía, no podía hacerme esto a mi mismo.
-Adiós extraño, no nos volveremos a ver-

4 comentarios:
A veces suceden este tipo de cosas con gente que crees conocer y después de años te das cuenta de que no era así. Y es realmente decepcionante como te parten el corazón al mismo tiempo que se engañan a sí mismos, quizá porque tampoco se conocen y resultan siendo extraños también para sí mismos.
:) me gusta que andes expandiendo los temas en tu blog, como siempre supiste que decir y como hacerlo!
Ahh por cierto que bueno qe haz andado muy inspirado, ya leí también el capítulo 5 :)
Te quiero.
osea que ahora que ya sabes quien soy, ya perdio el encanto???jajaja
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